6 de abril de 1920

De Vicenpedia

En la capilla de la calle del Bac, el Arzobispo de París, Cardenal León Adolfo Amette, preside una nueva apertura del sepulcro de Luisa de Marillac con vistas a la inminente beatificación. Esta vez los cirujanos disponen con esmero el esqueleto que, cubierto con ropas de seda y completado con una máscara y manos de cera, será expuesto a la veneración de los fieles, bajo el altar dedicado a la beata.